LOTERÍA**Tratándose de la Nacional de Beneficencia, debería ser buena la noticia sobre el aumento, en 30 millones de balboas, de las ventas reportadas durante el año 2006, que ha sido puesta en conocimiento de la opinión pública.
BUROCRACIA**Sin embargo, buena parte de esa importante suma podría terminar en cuestiones que poco o nada tienen que ver con el propósito para el que fue creada la institución. La beneficencia es de las últimas en la lista de prioridades.
RECURSOS**Su director debería destinar la mayoría de esos recursos a las obras benéficas que requieren el apoyo de la lotería estatal. Debemos estar todos pendientes de que ello así se haga, como debe ser.