Al antesalista puertorriqueño Mike Lowell ya le retiraron el yeso de la mano derecha, pero hasta ahora no sabe cuál será su futuro dentro de las Grandes Ligas y en concreto con las Medias Rojas de Boston.
Después de haber vestido el uniforme de los Medias Rojas durante los últimos cuatro años, iba a ser canjeado a los Vigilantes de Texas, pero la negociación no se concretó debido a la operación a que tenía que someterse en el pulgar derecho.
Lowell, que fue el Jugador Más Valioso (MVP) de la Serie Mundial del 2007, declaró que se encuentra tranquilo ante las decisiones que tome el equipo.
"Quiero que quede claro que la situación no me provocó incertidumbre", explicó el pelotero boricua, sólo un día antes de que cumpla 36 años.
Lowell sabe que su estancia en Boston puede concluir en cualquier momento, sobre todo después de que el dominicano Adrián Beltré es el nuevo tercera base tras jugar cinco años para los Marineros de Seattle, mientras que el también dominicano David Ortiz regresa como bateador designado.
El pelotero boricua podría empezar a cubrir la primera base, pero Kevin Youkilis bateó para .312 y .305 las últimas dos temporadas en esa posición.
"Tengo confianza de que este año estaré en alguna parte de las Grandes Ligas. Y eso lo considero un privilegio... Nadie tiene que sentir lástima por mí", afirmó Lowell.
El boricua se lesionó el último viernes de la temporada regular cuando conectó una pelota de foul que pegó en su pulgar, y en diciembre un examen de resonancia magnética reveló que tenía un ligamento desgarrado.
Después de la operación, el 30 de diciembre, los médicos indicaron que requeriría ocho semanas de recuperación, lo cual le permitirá comenzar la temporada justo a tiempo.
Lowell considera que está listo para jugar en la inauguración de los entrenamientos de pretemporada el próximo miércoles, pero sabe que se lo podrían impedir hasta que estén seguros de que ya sanó completamente.
Dice que se encuentra en mejor forma física que la que tenía hace un año después de haber sido operado de la cadera en el descanso entre temporadas.
A pesar de haber jugado con molestias gran parte de la campaña, bateó para .290 con 17 jonrones y 75 remolcadas en 119 partidos.
"Se todo lo que puedo dar con mi juego y no me preocupa donde vaya a estar esta temporada", agregó Lowell.