El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, insistirá el próximo fin de semana en la Cumbre del G20 en la necesidad de una reforma de las instituciones financieras multilaterales y la retomada de las discusiones de la Ronda de Doha.
Ambos asuntos son considerados por Lula como "fundamentales" para enfrentar la crisis financiera global, junto con la recuperación del crecimiento económico y una mayor participación de los países en desarrollo en las grandes decisiones, declaró hoy en rueda de prensa el portavoz de la Presidencia brasileña, Marcelo Baumbach.
Como ejemplo del peso que los países en desarrollo han adquirido en la economía mundial, Baumbach citó el caso de Brasil, Rusia, India y China, miembros del grupo BRIC, que actualmente "responden por el 50 por ciento del crecimiento económico del mundo".
Los líderes del Grupo de los Veinte (G20) se reunirán durante el fin de semana en Toronto para discutir la coyuntura de crisis que se mantiene en el mundo, la reforma de los organismos multinacionales y la forma de lograr una retomada del comercio internacional, entre otros puntos.
Según Baumbach, Lula tiene previsto llegar a la capital de la provincia canadiense de Ontario el viernes por la noche y dedicará el sábado a encuentros bilaterales, aún no confirmados, pero que "seguramente" incluirán reuniones privadas con el presidente francés, Nicolás Sarkozy, y la canciller alemana, Angela Merkel.
El domingo, se ajustará a las actividades de la cumbre, tras la cual regresará directamente a Brasilia.
El portavoz explicó que, en opinión de Lula, la cumbre será "una oportunidad para evaluar el estado de las iniciativas adoptadas en anteriores encuentros y para establecer nuevos compromisos" que ayuden a superar la crisis global.
Brasil considera de "especial importancia lograr la retomada del crecimiento de la economía mundial, la reforma del poder de voto en el Fondo Monetario Internacional (FMI), el refuerzo de reglas para la regulación y supervisión del sistema financiero y la conclusión de la Ronda de Doha", declaró Baumbach.
En relación a ese último punto, el portavoz afirmó que las bases para la retomada de la negociación en la Organización Mundial de Comercio (OMC) están ya sentadas, pero que falta un "acuerdo político" para volver a la mesa de discusiones.
"Sobre esa base, el presidente Lula pedirá una mayor voluntad política para concluir la Ronda de Doha", que permanece estancada desde 2008, dijo el portavoz.