El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, envió hoy un mensaje esperanzador a sus compatriotas para 2009 y aseguró que la crisis financiera "no asusta", porque el país "tiene comando" y está "preparado para las turbulencias".
Lula dedicó su tradicional mensaje de Navidad, transmitido hoy en cadena de radio y televisión, a analizar la crisis global, de la que volvió a responsabilizar a Estados Unidos y a Europa.
"Es una crisis muy diferente de las anteriores", pues "no surgió en un país emergente o en la periferia del sistema", sino que "nació y explotó en el corazón del mundo desarrollado, y más precisamente en Estados Unidos y Europa", afirmó.
Lula reiteró que "esta crisis fue provocada por falta de controles del sistema financiero en los países más ricos", que permitieron que la banca se convierta en "un gran casino" y que se desatara una "juerga", que ahora le "pasa la cuenta" a todos.
El presidente afirmó que, en Brasil, el sistema bancario "está saludable" y la economía "viene creciendo a tasas robustas", que son "las mayores de los últimos 30 años".
Lula lamentó que la crisis coincide con el "mejor momento" del país, pero aseguró que gracias a la estabilidad económica alcanzada y a los programas sociales desarrollados en los últimos seis años, Brasil es "uno de los países mejor preparados para enfrentar este desafío".
Recordó que el país ya no tiene deudas con el Fondo Monetario Internacional (FMI), ni con el Club de París y aseguró que enfrenta la crisis "con la cabeza en alto", mientras que "la mayoría de los países ricos está en recesión".
Insistió en que la diversificación de sus exportaciones ha hecho más fuerte a Brasil, que además fortaleció sin pausa sus reservas internacionales, que cifró en 207.000 millones de dólares.
Según Lula, el crecimiento del empleo formal y los programas sociales de su Gobierno le han dado "fuerza al mercado interno", que tuvo "progresos extraordinarios" y permitió que "la rueda de la economía gire más fuerte", para abrir "un círculo virtuoso".
Reiteró que, en los últimos meses, el Gobierno ha apoyado a los sectores financieros y productivos para apoyar tanto al crédito como al empleo e insistió en que se mantendrán todas las inversiones gubernamentales previstas antes del inicio de la crisis.
Como ha hecho en otras ocasiones, también pidió a la población que intente mantener su ritmo de consumo.
"No tengan miedo de consumir con responsabilidad. Si están con deudas, busquen equilibrar su presupuesto, pero si tienen dinero en el bolsillo, recibieron su aguinaldo y quieren comprar una nevera, una cocina o cambiar de coche, no frustren su sueño con miedo del futuro", dijo en tono paternalista.
Lula aseguró también que "cuando una familia compra un bien, no está solo realizando un sueño", sino que "contribuye a mantener la rueda de la economía girando y eso es bueno para todos".
El presidente deseó que "2009 sea mejor que el 2008" y pidió a sus compatriotas: "Crean en Brasil porque, antes que todo, estarán creyendo en ustedes mismos".