El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, recibió hoy a su homólogo de Angola, José Eduardo dos Santos, ante quien criticó el "nefasto desequilibrio internacional" que impera en el mundo y abogó por un orden global "más justo".
"Angola y Brasil son dos países convencidos de la necesidad de que se construya un orden internacional más justo" y se avance "de verdad" en la reforma de los organismos multilaterales, que "ya no pueden seguir ignorando la creciente importancia de Suramérica y África", declaró Lula antes de un almuerzo con Dos Santos.
El mandatario volvió a criticar a diversos organismos, entre los que citó al Fondo Monetario Internacional (FMI) y al Banco Mundial, de los que dijo que "es preciso que abandonen sus dogmas obsoletos y las condiciones absurdas" que imponen para aprobar créditos a los países en desarrollo.
Lula apuntó que volverá a plantear esos asuntos el próximo fin de semana ante el G-20, en la cumbre que ese grupo celebrará en Canadá y a la que se ha comprometido a asistir.
Dos Santos coincidió con Lula, abogó por una "profunda reforma" de las Naciones Unidas y manifestó su apoyo a las intenciones de Brasil de convertirse en miembro permanente del Consejo de Seguridad del organismo.
"La influencia de Brasil en América Latina, África y el mundo ha crecido, por lo que con toda justicia y legitimidad este país aspira a ser miembro permanente del Consejo de Seguridad", declaró.
Lula y Dos Santos mantuvieron un encuentro privado, tras el cual fueron firmados acuerdos bilaterales en las áreas de educación, salud, agricultura y promoción social.
También fue suscrito un memorando de entendimiento que permitirá a Angola aspirar a créditos para el desarrollo otorgados por Brasil hasta un tope de 1.000 millones de dólares.
Asimismo, fue firmado un acuerdo de "sociedad privilegiada", que permitirá reforzar la cooperación bilateral en diversas áreas, con énfasis en la comercial y la política.
Según fuentes oficiales, Lula y Dos Santos también analizaron las posibilidades de incrementar el intercambio comercial entre ambos países, que en 2009 sumó 1.470 millones de dólares, con la balanza inclinada casi por completo en favor de Brasil.