El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, viajó hoy hacia Georgetown, donde mañana asistirá a la que será su última Cumbre de la Unasur, pues el próximo 1 de enero le entregará el cargo a la presidenta electa, Dilma Rousseff.
Lula viajó acompañado por el ministro de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, mientras que Rousseff, cuya asistencia a la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) había sido anunciada el pasado lunes, decidió permanecer en Brasilia y proseguir las discusiones sobre la formación de su futuro gabinete.
Según fuentes oficiales brasileñas, Lula se entrevistará esta misma tarde con el presidente de Guyana, Bharrat Jagdeo, quien le impondrá la "Orden de la Excelencia", la más alta condecoración que otorga el Gobierno de ese país.
Asimismo, ambos mandatarios aprovecharán para tratar la posible participación de Brasil en planes para la construcción de una represa hidroeléctrica y en obras de pavimentación de carreteras en Guayana.
Según el portavoz de la Presidencia brasileña, Marcelo Baumbach, en el marco de la reunión entre Lula y Jagdeo se firmará un acuerdo mediante el cual la empresa brasileña Eletrobras realizará estudios dirigidos a identificar el "lugar más propicio" para la construcción de la represa.
En relación a las obras de pavimentación, Baumbach precisó que se trataría inicialmente de 450 kilómetros de una carretera que une las ciudades de Lethem, en la frontera con Brasil, y Linden, distante unos 100 kilómetros de Georgetown.
Esta misma noche, Jagdeo ofrecerá una cena a los líderes de la Unasur, que servirá para rendir homenaje a Lula por su papel en la construcción del bloque.
Lula se ceñirá mañana al programa oficial de la Cumbre y una vez concluido el encuentro emprenderá el regreso a Brasil.