La ex prisionera de guerra estadounidense Jessica Lynch, de 19 años, liberada en una operación comando en Irak, llegó anoche a la base aérea de Ramstein (centro-oeste de Alemania). Lynch fue trasladada en ambulancia al cercano hospital militar de Landstuhl para ser sometida a exámenes médicos antes de regresar a Estados Unidos, indicó a la AFP una portavoz de la base, Darlene Cowsirt.
La soldado estadounidense será atendida de las heridas de bala recibidas cuando conducía un camión cisterna que transportaba agua y fue atacada por un grupo irregular iraquí cerca de Nasiriya (sur de Irak). Lynch era la única paciente en el avión C17 militar norteamericano que llegó de Kuwait, añadió la portavoz y salió del aparato en camilla.
Familiares de la joven militar debían llegar a Landstuhl, donde Lynch permanecerá unos días en el mayor hospital militar norteamericano en Europa antes de ser trasladada a Estados Unidos para su completa recuperación, añadió la portavoz.
La soldado de primera Jessica Lynch, perteneciente a la 507 Compañía de mantenimiento, fue rescatada de un hospital de Nasiriya, sur de Irak, en una operación realizada la noche del martes. Las fuerzas estadounidenses descubrieron durante la operación 11 cuerpos no identificados en el transcurso de la operación de rescate.
Por su parte, los familiares de otros 12 soldados estadounidenses desaparecidos en Irak tenían ayer una sola aspiración: la posibilidad de celebrar la noticia de que han sido encontrados y rescatados vivos, como ha ocurrido con la soldado Jessica Lynch.
El entusiasmo por el rescate de Lynch fue atenuado por el descubrimiento de 11 cadáveres en y cerca del hospital donde ella estuvo cautiva en manos iraquíes. Los cuerpos no han sido todavía identificados, pero se cree que al menos algunos son estadounidenses, dijo un portavoz militar.
"La familia de uno de los desaparecidos, el suboficial mayor Johnny Villareal Mata, de 35 años, espera que saquen a todo el mundo, y punto"", dijo su primo, Javier Contreras. Contreras dijo que el Ejército no le ha dado hasta ahora una sola noticia a la familia sobre la suerte de Villareal. "Es duro no saber nada"", afirmó.