Una magistrada de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) mexicana respaldó hoy públicamente a la juez que suspendió provisionalmente la exhibición, distribución y comercialización de un documental "Presunto culpable", retirado este lunes de los cines.
La juez Margarita Luna Ramos, una de las dos mujeres que integran el Alto Tribunal mexicano -formado por once magistrados-, dedicó un inusual mensaje público con motivo del Día Internacional de la Mujer a la juez Blanca Lobo Domínguez, que tomó la impopular decisión para salvaguardar el derecho a la propia imagen del único testigo del caso, Víctor Daniel Reyes Bravo.
Luna Ramos deploró que la juez XII de Distrito en Materia Administrativa del Distrito Federal haya sido "duramente tratada con motivo de una resolución", que implicó la salida de la película de las salas desde ayer.
Lamentó que se haya dicho que la medida cautelar tomada "coarta la libertad de expresión" y que se haya acusado "directamente" al Poder Judicial de estar tras "un acto de censura con el fin deliberado de 'ocultar las fallas de un sistema judicial deficiente'".
Luna Ramos recordó que su colega, de 51 años, está avalada por veintidós años de carrera en la Judicatura con una amplia formación y "especialización de las materias administrativa, penal y constitucional", que trabaja "con esmero, dedicación, empeño y profesionalismo".
Luna reconoció que el documental "exhibe al público diversas deficiencias del sistema de procuración e impartición de justicia en el Distrito Federal", donde está la capital del país, y recuerda que la suspensión "es efímera" hasta el próximo día 11, cuando se decida el caso y si hay una "suspensión definitiva" de la película.
Finalmente reiteró que el Poder Judicial no tiene ningún interés en censurar "Presunto culpable" y dijo que nadie ha actuado en él en contra de la libertad de expresión, tampoco la juez, víctima estos días de numerosos ataques.
La magistrada animó a su compañera profesional lanzando el mensaje de que México "necesita de jueces fuertes que en el embate de la tempestad sepan mantener el rumbo".
La cinta, crítica con el sistema de justicia mexicano, desnuda las carencias del sistema policial y judicial que envuelve la Administración de Justicia en México, capaz de llevar a la cárcel a cualquier ciudadano con base en pruebas endebles, fabricadas, o de falsos testimonios mostrando el caso de Antonio Zúñiga, "Toño", condenado a veinte años de cárcel por un asesinato que no cometió.
La película, que en diecisiete días en cartelera se convirtió en un éxito, abrió un intenso debate en el país sobre si el sistema de justicia que existe es válido en una democracia en construcción como la mexicana.