Hace exactamente una semana que el partido mayoritario del país eligió a su Consejo Ejecutivo Nacional, recayendo la responsabilidad de regir sus destinos en la legisladora Balbina Herrera, como presidenta y en el excandidato presidencial por la Nómina Nueva Nación, Martín Torrijos, como su secretario general y, en consecuencia, el representante legal del partido.
Los delegados del Partido Revolucionario Democrático eligieron igualmente a Hugo Torrijos, como primer vicepresidente; a Raúl Montenegro, como segundo vicepresidente, mientras que el primer subsecretario es Héctor Alemán; el segundo Miguel Bush; el tercero Omar Chen; el cuarto Hugo Giraud y el quinto Vicente Magallón.
Como fiscal de Honor resultó elegido Leonel Solís, en tanto que el Tribunal de Honor y Disciplina quedó conformado por José Octavio Huertas, Felipe Cano, Rafael Mezquita, Dionisio Méndez, Carmen Wong de Tuñón, Oris Cedeño, Florencio Muñoz, Amadeo Cerrud e Irasema Rosas de Ahumada.
Después de las elecciones, el PRD recibió aplausos por los resultados y la forma como se efectuaron los comicios. Eso de parte de fuentes externas. No así de todos los miembros del partido.
Uno de los más duros reveces proviene precisamente de uno de los ideólogos y reconocido torrijista del partido: Humberto López Tirone, quien fue uno de los candidatos a presidente del partido y quien incluso tacha de "pandilla política" a un pequeño porcentaje del colectivo.
López Tirone presentó incluso un recurso exhibitorio ante el Tribunal Electoral, toda vez que después de una semana de realizados los comicios internos, aún no aparecen los padrones electorales y unas actas, lo que lo llevó a sospechar que el torneo estuvo plagado de irregularidades y vicios electorales.
Y es, que a juicio de López Tirone, lo que ocurre en el PRD es que si bien a partir de 1992, el partido tiene claras y profundas reglas democráticas, aún carece de cultura democrática.
"No es posible que el partido esté dirigido por quienes fueron los funcionarios políticos en el período de excepción que hubo antes de 1990. Es muy difícil cambiar de ropaje de la noche a la mañana", critica el político.
Mientras analizaba el proceso democrático de su partido, la fuente indicó que el PRD es, más que disciplinado, un amante del código del silencio. A esto lo llevó la necesidad de administrar muy bien los cambios democráticos que se han dado después de la invasión.
Antes de ese hecho había una conducta de "pito y tolete", y aún cuando el partido creó los mecanismos democráticos que se han impuesto desde 1991, se creó igualmente una cultura de "plata y garrote".
López Tirone presidió la comisión que eligió los primeros 2 mil delegados democráticamente electos en la historia del PRD para crear las reglas democráticas del juego, diferente a un partido que había conocido la democracia en el aspecto económico, social y político, pero no había conocido la democracia partidaria.
Sin embargo, criticó fuertemente el hecho de que un gran porcentaje de la dirección nacional del su partido carece de cultura democrática, lo que ha llevado a que en el segundo congreso realizado el domingo, se llegara a descubrir irregularidades que le permitió hacer un llamado de atención antes, durante y después del congreso, informa Lóez Tirone.
Criticó especialmente a Darisnel Espino, quien "se había dado golpes de pecho" en el sentido de informar que entre las 4 y 5 de la tarde de ese día, se comenzarían a dar resultados y no fue sino hasta las después de las 8 cuando se inició este proceso y a las 11 de la noche, aún no se tenían todas las actas.
En consecuencia exigió acceso a las actas y al padrón firmado por los supuestos votantes. El lunes, aún se negaba el acceso a los documentos y, por tanto, presentó por escrito la solicitud de acceso. En la noche, descubrió que en una escuela de computadoras estaba Darisnel Espino "me imagino que ordenando lo que había sucedido en el congreso", informa la fuente.
La excusa para no entregar las actas y el padrón era que "estaban ordenándolos". De ahí que exigió por escrito el porqué no se le entregaban esos documentos a los cuales tenía derecho a revisar.
En virtud de que sus sospechas de irregularidades aumentaron, presentó un recurso exhibitorio ante el Tribunal Electoral.
Para ello debió depositar una fianza de mil balboas y sacar fotocopias por un monto de 500 más.
Dependiendo de la gravedad de las irregularidades, dice López Tirone, actuará en consecuencia.
Dijo no desconocer el resultado que puso a Balbina Herrera en la presidencia del PRD, aunque recalcó que no está convencido de los resultados, pues había dos candidatos legisladores que representaban el continuismo y sus discursos eran para un mismo perfil de delegados. Ellos se dividían los votos. Incluso, señala que Elías Castillo, el otro legislador candidato a la presidencia, estaba convencido de que triunfaría y que salió a relucir "una mano peluda" que hizo su trabajo para evitarlo.
Informó que va a pedir la ampliación en las indagatorias para que éste explique a quién se refería cuando habló de la "mano peluda".
El, resalta, representó al sector independiente, crítico, ajeno a las cúpulas de poder, contestatario frente a los desmanes que el espíritu sectario impuso en la última década en el seno del PRD.
A juicio de la fuente, esto es hipersensible para los que llevan una política de intolerancia dentro del partido, dice, pero se niega a mencionar nombres. Estos, agrega, tienen piel sensible y entran fácilmente en cólera.
¿Se refería a Ernesto Pérez Balladares? No contestó después de pensarlo por un lapso relativamente largo, empero dijo muy escuetamente que son copartidarios y que lucharon por la democratización del PRD, además de que fueron también aliados cuando éste aspiró a la Secretaría General del PRD y venció a Alfredo Oranges.
Manifiesta pensativo que hubo irregularidades y es necesario exigir que se respete a los seres humanos porque "si queremos jugar el juego democrático hay que hacerlo limpiamente, si no, volvamos a lo de antes".
Al parecer, en el caso de López Tirone, no es la primera vez que se cometen irregularidades cuando participa en una contienda electoral. Ya, según sus propias palabras, le robaron la Secretaría General del PRD en 1992 (en lo que estuvo involucrado Darisnel Espino) y una curul en la Asamblea en 1989.
El 99% del PRD cree en Omar Torrijos y su obra, expresa el politico, y son seres produndamente humanistas y confiados en que hay que culminar su obra. Pero el 0.1% es una pandilla política que sólo de Torrijos tiene el discurso de forma, y no el compromiso de fondo, apunta Humberto López Tirone, visiblemente molesto.
¿OTRO DESIERTO PARA CRUZAR?
Renato Pereira, uno de los miembros más destacados del Partido Revolucionario Democrático, está convencido de que el PRD está preparado para atravesar una vez más, lo que él denomina el "desierto", es decir, está preparado para ser oposición.
Ya fue oposición y atravesó el mayor desierto en una época muy difícil para el partido después de 1990. En 1994 salió del desierto y llegó al oasis de la Presidencia y mayoría legislativa, para volver al desierto. Pero esta vez en condiciones más fáciles si se tiene en cuenta que ahora serán mayoría nuevamente en la Asamblea.
Pese a ello, hay que recordar que el PRD tiene más experiencia en gobernar que en ser oposición, aunque también sabe serlo.
De ser oposición y bajo el liderazgo de Martín Torrijos, el colectivo político saldrá fortalecido, pues la dinámica de ser una oposición constructiva y generosa hará que tanto sus líderes como el partido se fortalezcan, argumenta Pereira.
El colectivo demostró que está preparado, señala, especialmente el pasado domingo durante las elecciones para elegir a su Consejo Ejecutivo Nacional (CEN) a fin de realizar un cambio de mando, mediante un reestructuración legal, jurídica y política.
El perredista alabó, por otra parte, el liderazgo ejercido durante muchos años por el actual presidente de Panamá, Ernesto Pérez Balladares, sin embargo, rechazó la tesis que sostienen muchos de sus adversarios en el sentido de que él seguirá "moviendo los hilos" del PRD, pese al cambio de dirigencia del pasado domingo.
Es más, recalcó que no se puede negar que uno de los miembros más brillantes que ha tenido el colectivo político es precisamente Pérez Balladares, si bien ha comprendido que es la hora de dejar el campo libre a otros dirigentes del PRD.
Por otra parte, asegura que hay incompatibilidad entre quien lo sustitiyó como secretario general, Martín Torrijos, y el mandatario que ejerció este cargo durante varios períodos.
Resaltó, sin embargo, que hay un solo líder en el PRD y ese es Martín Torrijos, virtual candidato para las elecciones del 2004.
Ahora bien, el perredista se mostró en desacuerdo con que al CEN lo elija únicamente los delegados del partido, pues esto deben hacerlo todos y cada uno de los miembros inscritos. Pese a ello, exaltó el hecho de que actualmente, ese colectivo es el más democratizado del país y se ha convertido en la insignia de la democracia partidista.
Sobre el resultado de las elecciones en lo que concierne a la presidencia del partido, Renato Pereira se negó a "calificar" esos resultados. No obstante, sobre la legisladora y nueva presidenta del PRD, Balbina Herrera, se limitó a decir que "me cae muy bien".
¿A QUIEN PERTENECE LA MANO PELUDA?
Elías Castillo dice, que por un lado, respeta las gestiones que realizar Humberto López Tirone porque eso es parte de la democracia para aclarar las cosas, sin embargo, señala que a 24 horas del resultado, su candidatura demostraba una gran fuerza y todo hacía indicar que él (Castillo) sería el virtual ganador como presidente del PRD.
No obstante, "pareciera que en la noche se movió una mano poderosa, una mano peluda, quebrando decisiones en dirigentes para que sus delegados favorecieran otras candidaturas.
El está convencido de que quienes no votaron por él estaban en contra de él, sencillamante favorecieron a "otras" candidaturas, pues esa mano peluda no actuó sólo sobre el cargo de la presidencia, sino en otros cargos a elección dentro del CEN.
Castillo, pese a no haber obtenido la presidencia, dice sentirse halagado porque quienes se opusieron a su candidatura no pueden sentirse muy halagados porque su fuerza los llevó a invertir más tiempo y dinero en campaña.
Con respecto a Balbina Herrera señaló que nadie niega la capacidad de trabajo que caracteriza a la nueva presidenta del PRD, sin embargo, para que el CEN logre cumplir sus objetivos de unidad se requiere de una gran disciplina partidista porque se trata del partido más grande en adherentes, pero esa fuerza se hará sentir a partir del 1 de septiembre en la medida en que haya una adecuada coherencia en el discurso, una adecuada coordinación con la bancada del partido en la Asamblea Legislativa y, sobre todo, que se tenga una presencia nacional y se baje a las bases del colectivo.
El hecho de que el CEN ahora tenga nueve miembros en lugar de cinco, debe facilitar esa presencia nacional, pues en su oportunidad los miembros del CEN no van a estar ocupados en la gestión pública y esto no les restará tiempo para cumplir con su cometido.
Al referirse a los resultados de las elecciones del pasado domingo, Castillo califica a los ganadores como "los favorecidos" y no lo ganadores, dejando sentir una nota de disconformidad.
Al ser preguntado al respecto, señala que cuando se es candidato y no se gana, los resultados no son satisfactorios, empero, cuando se hace un trabajo con mucha decencia, elegancia y dentro de los principios de la democracia y no se obtienen los resultados esperados, entonces hay que pensar que en política no se puede exagerar la nota de la decencia.
"Uno tiene que prepararse para muchos golpes que, en contiendas entre partidos, se entienden, pero a lo interno de un partido, sobre todo, de altos dignatarios, no debiera darse porque no es conveniente que cuando se se trata de un detalle interno del partido se favorezca a una figura en detrimento de otra", añadió Castillo a todas luces descontento.
Pese a ello, él no se sumará a la causa de López Tirone, porque su disciplina partidista no le permite hacerlo. El reconoce el triunfo de Balbina Herrera, de quien fue su más cercano contendor, pues mientras Balbina obtuvo mil 3261 votos, él obtuvo mil 87.
Recordó, a manera de consejo a sus copartidarios, que todos deben estar conscientes de que desde el 1 de septiembre el PRD será oposición y eso hace que cambie el discurso y la actitud.
"Nosotros vamos a ser oposición, pero eso no significa torpedear ni entorpecer una gestión que un gobierno tiene el compromiso de llevar adelante", indicó, al tiempo que aseguró que el PRD será fiscalizador y vigilante de que el gobierno cumpla con los compromisos que adquirió.
Sobre la mano chacaruda y la peluda, se negó a dar detalles ni a identificar a quién o quienes partenecen esas manos.
Lo que sí dijo muy convencido y con obviamente con doble sentido, es que sus mil 87 votos fueron obtenidos "legítimamente" y fueron "muy cívicos".
Su descontento es muy obvio, sin embargo, evita hablar claramente del porqué está descontento, si bien es comprensible si se toma en cuenta que él sigue siendo legislador del PRD en el próximo período y, aunque no dice si tiene intenciones de presidir la Asamblea Legislativa, pudiera posteriormente, si se decide, necesitar los votos de sus colegas legisladores y copartidarios para lograr este objetivo.