Los toros de Manuel Orbes de Colombia, bien presentados, con peso de 500 kilos y mansos dieron al traste con las ilusiones de los matadores actuantes en la corrida de la feria de San Miguel de Bolívar en Ecuador, por el peligro que desarrollaron en el transcurso de la lidia.
En tarde soleada y con algo más de media entrada en los tendidos del coso Luis de Mora de San Miguel de Bolívar, en el centro del país, cruzaron entre palmas las cuadrillas de toreros de la tierra, encabezadas por Mariano Cruz, Diego Rivas, Wilson Valladares y Eduardo Tapia.
Mariano Cruz derrochó voluntad y arte en su quehacer profesional en sus dos enemigos, que tardaron en doblar, y que finalmente quedaron en sendas ovaciones.
Diego Rivas estuvo afanoso con percal y muleta, pero pesado con la espada, oyendo en su faena escasas palmas.
El rejoneador Wilson Valladares, bien con las suertes desde sus cabalgaduras, lo perdió todo con el rejón de muerte para acabar escuchando palmas, mientras que el novillero Eduardo Tapia estuvo discreto en su quehacer ante su enemigo, y recibió silencio.