El Emisario Submarino, una gigantesca tubería con la que se busca descontaminar la bahía de la ciudad colombiana de Cartagena (norte), se rompió por un mar de leva, lo que impidió su instalación, informó hoy el gerente de Relaciones Humanas de Aguas de Cartagena, Álvaro Vélez.
"La naturaleza se empecinó con Cartagena. Todo iba bien e incluso la tubería llegó al punto en donde se iba a instalar, pero en la madrugada (de este jueves) el mar se enloqueció", señaló Vélez en diálogo telefónico con Efe, quien recordó que Aguas de Cartagena es una empresa en la cual Aguas de Barcelona (España) posee el 46 por ciento del capital.
Explicó que la tubería, de unos 4,3 kilómetros de longitud y de casi dos metros de diámetro, se fracturó en al menos tres partes por las fuertes corrientes y las olas gigantescas.
"Ya recuperamos un tramo grande, que no sabemos cuánto mide, pero es el más grande. Lo estamos trasladando a un sitio seguro en donde se someterá a revisión para luego instalarlo", explicó.
Agregó que esta situación, de la que nadie es culpable, pues fue originada por los cambios inesperados del mar, afectará la terminación de la obra por un tiempo que no se puede precisar, pues "todo dependerá de que el clima sea favorable para poner la tubería".
Las complejas maniobras de transporte de la tubería están a cargo de la firma chipriota EDT Marine Construction a través de cuatro gigantescos remolcadores de cuatro mil caballos de fuerza cada uno, más otros tantos de menor potencia que sirven de apoyo.
Cuando el Emisario Submarino sea instalado y puesto en funcionamiento servirá para la descontaminación de la bahía de Cartagena y de la ciénaga de la Virgen, ricas en ecosistemas que ayudan a embellecer este balneario colombiano sobre el Caribe.
Pese a ser un lugar hermoso, no tiene playas limpias toda vez que en la bahía y sus ciénagas se vierten a diario unos 120.000 metros cúbicos de aguas residuales domésticas generadas en esta urbe de unos 1,2 millones de habitantes.
El Emisario Submarino es la fase final del Plan Maestro de Saneamiento Ambiental con el que se depositarán mar adentro esas aguas residuales vertidas en un 65 por ciento en la ciénaga de la Virgen y en un 35 por ciento en la bahía.
Según las especificaciones técnicas, cuando la tubería sea instalada y conectada al sistema de alcantarillado de la ciudad, verterá las aguas residuales domésticas a 2.880 metros de la costa y a una profundidad de 20 metros.