Diego Armando Maradona esconde sus cartas, no muestra sus intenciones con vistas al segundo partido de Argentina en el Mundial de Sudáfrica que tendrá lugar el próximo jueves contra Corea del Sur.
El seleccionador se mueve entre la satisfacción de la victoria lograda contra Nigeria en el debut (1-0) y la obligación de elevar el nivel para colmar las lagunas que se vieron en el juego de la albiceleste.
Sin contar con la cada día más probable baja de Juan Sebastián Verón, aquejado de una molestia en el gemelo derecho y que, aunque no está descartado, todo apunta a que descansará contra Corea del Sur pensando en el resto de la competición.
Su ausencia en el once de partida dejará lugar a la entrada de Maxi Rodríguez, si se tiene en cuenta lo que Maradona ensayó hoy en la penúltima práctica antes del encuentro.
Aunque el seleccionador esconde sus intenciones con celo tras las carpas que impiden seguir los entrenamientos más allá de lo que le impone la FIFA.
El seleccionador puede optar por limitarse a sustituir a Verón, una opción que cobra peso después de que en la conferencia de prensa del día Carlos Tévez dejara entrever que Jonás Gutiérrez repetirá en el lateral derecho.
El jugador del Manchester City respondía a cuestiones sobre su ex compañero de equipo, el surcoreano Park Ji-sung, con el que coincidió en el Manchester United.
"Le diré cosas a Jonás de cómo juega", aseguró Tévez, sin darse cuenta de que estaba desvelando algo que Maradona no ha comunicado, que el jugador del Newcastle volverá a ser un falso defensor.
Un experimento que frente a Nigeria no fue muy concluyente, puesto que Jonás tuvo problemas defensivos y no aportó gran cosa al sector ofensivo.
Eso había hecho especular con la alineación de Nicolás Burdisso como lateral derecho. El jugador de la Roma estuvo en ese puesto en un encuentro que disputaron los teóricos suplentes contra un equipo de juveniles. Eso refuerza la hipótesis de que volverá a empezar el encuentro en el banquillo.
También se había especulado con la posible alineación del joven Javier Pastore en el centro del campo, un jugador que respaldaría a Lionel Messi y le surtiría de balones.
Pero el prometedor centrocampista del Palermo también estuvo en el equipo de los teóricos suplentes, por lo que lo más probable es que no sea titular contra Corea del Sur.
Mientras Maradona cocina su equipo, los asiáticos buscan la fórmula para detener a un Messi que demostró estar en un gran momento de forma y dispuso de media docena de claras ocasiones de gol, aunque no lo logró.
El seleccionador surcoreano, Huh Jung-Moo, puede modificar el 4-4-2 que le permitió ganar a Grecia en el primer encuentro por un 4-2-3-1 con Park Chu-young como único hombre en punta.
Ese sistema permitiría contener al jugador del Barcelona, que estuvo muy habilidoso en su debut.
"A Messi le tenemos miedo. Creo que la única manera de pararlo es quebrándole la pierna", bromeó el portero Jung Sung Ryong.
Park Ji-Sung sabe que sacar un buen resultado ante la albiceleste depende en buena medida de que el equipo esté impecable en defensa.
Pero nadie en la concentración surcoreana descartaba dar la sorpresa, porque como recordó el seleccionador, la Biblia relata la victoria de David contra Goliat.
Mientras, para no dar pistas al pequeño, Maradona guarda sus planes a buen recaudo.