El boxeo latinoamericano con el hispano-argentino Sergio "Maravilla" Martínez y la peruana Kina Malpartida fue protagonista en las sendas veladas estelares que se celebraron en Atlantic City y Ontario (California), respectivamente.
Aunque Martínez, de 34 años, cayó derrotado por decisión dividida en su duelo frente al estadounidense Paul Williams, el púgil hispano-argentino dio toda una lección de clase, valentía y poder frente a un rival al que todos temen por su pegada.
Al margen de la polémica con la decisión final de los jueces, especialmente la de un tercero, ambos boxeadores protagonizaron lo que ya se considera una de las mejores peleas del año.
Además, los dos púgiles vieron cumplidos sus objetivos, Martínez, de 34 años, que se mostró al gran público estadounidense sin perder oficialmente el título de campeón del peso superwelter del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) al enfrentarse con Williams en la categoría del mediano.
Mientras que Williams se reivindicó como el boxeador que aspira a arrebatarle los títulos del peso mediano a su compatriota Kelly Pavlik, con el que no ha podido pelear este año debido a los problemas físicos del actual monarca.
Sin embargo, lo que no gustó y fue criticado por los promotores de ambos boxeadores fue la puntuación que dio el juez estadounidense Pierre Benoist (119-110) a favor de Williams.
Cuando los otros dos jueces de la pelea, Lynn Carter (115-113) dio ganador a Williams y Julie Lederman vio un empate (114-114).
Martínez (44-2-2, 24 nocáuts), que cayó a la lona en el primer asalto como lo hizo también Williams, resumió la pelea como la mejor demostración de que es un verdadero campeón que nunca estuvo en peligro y que al final debió a ver sido el ganador.
El mismo pensamiento tiene su promotor, el estadounidense Lou DiBella que descalificó por completo el trabajo de Benoist para el que pidió que no le dejasen trabajar más como juez.
También Dan Goossen, promotor de Williams, admitió que la puntuación de Benoist no había sido la más "acertada", pero dijo que al margen de ese hecho aislado, su pupilo se mereció la victoria.
Ante la posibilidad de una pelea de revancha de Williams, de 28 años, con Martínez, Gooseen, reconoció que sus objetivos eran otros, entre ellos los de enfrentarse a Shane Mosley ó el veterano Bernard Hopkins, que ha vuelto a los cuadriláteros.
El argumento de Gooseen es que "ahora" Williams necesita enfrentarse a un rival que tenga más nombre, después de haber superado toda la gran clase que mostró Martínez, pero que la pelea entre ambos sólo fueron a verla 2.927 espectadores.
Quien no tendrá el problema de la revancha es Malpartida después de retener la corona mundial superpluma de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al superar por decisión unánime a la británica Lindsay Scragg.
Malpartida, que reconoció que la pelea fue complicada, señaló que el próximo combate desea se haga nuevamente en su país natal.
La peruana dijo también que con esta victoria se refuerza su interés de crear una fundación para los niños de bajos recursos, y recordó que su invitado especial a la velada boxística, el presidente de su país, Alan García, le prometió un apartamento, por lo que "ahora espero que cumpla".
Después de haber retenido por segunda ocasión la corona, Malpartida aseguró que ésta ha sido la pelea más difícil de su carrera, por lo que estaba orgullosa de retener el título.
"Fue un combate difícil. Ella vino muy bien preparada y al parecer estudio mis vídeos porque se me complicó alcanzarla con el jab (directo)", destacó Malpartida.
Agregó que "generalmente tengo mucho alcance con la izquierda, pero ella estaba muy atenta con eso. No entraban fácilmente mis combinaciones" ante una rival que sobre todo tenia velocidad de piernas y hacía una pelea en corto, lo cual le complicó las acciones a la todavía campeona.
Respecto de la caída que tuvo en el sexto asalto, cuando intentaba alcanzar con un directo a Scragg, Malpartida comentó que "sólo fue un tropezón, ella no me lastimó en ese momento, ni me pegó, ella no me provocó la caída".
Aseguró que debido a que la caída le descontó puntos "me dio mucha cólera, porque sólo me tropecé, pero al final eso me ayudó porque me sentí mas motivada para mejorar y conseguir el triunfo".
La peleadora peruana destacó que después de esta victoria, espera hacer una tercera exposición del cetro en su país natal.
"No sé ni la fecha ni el lugar donde se realizará mi próximo combate, pero me gustaría pelear nuevamente en Lima, ante toda mi gente", señaló.
Sobre el amplio interés que despiertan sus peleas en Perú, dijo que "precisamente por eso dedico este triunfo a todos los peruanos, a los niños pobres que no tienen qué comer y para los que quiero hacer una fundación".
Pero también recordó que hizo una invitación personal al mandatario Perú. "Esperaba que estuviera aquí el presidente".
Malpartida, que estuvo enferma en tres ocasiones durante su preparación, dijo que valió la pena el sacrificio para venir a Estados Unidos a defender el cetro porque siguen su carrera.
"Todo esto ha sido una experiencia nueva, defender mi título en Estados Unidos, algo muy enriquecedor, sobre todo por la atención que me están prestando", agregó.