La tradicional marcha del primero de mayo en Costa Rica se tornó hoy en una protesta en contra de la polémica elección del presidente del Congreso, en la cual, en ausencia de los diputados de oposición, el oficialismo reeligió a Luis Gerardo Villanueva.
La marcha de los trabajadores inició con toda normalidad y avanzó de forma pacífica por las calles de San José bajo la consigna de pedirle al Gobierno más y mejores políticas que reduzcan la brecha social.
En la marcha participaron miembros de distintos sindicatos, así como maestros, estudiantes, empleados del seguro social y grupos civiles.
Al llegar a las calles aledañas a la Asamblea Legislativa, los manifestantes fueron informados de los acontecimientos ocurridos durante la sesión de elección del nuevo directorio.
Los diputados de oposición hicieron un llamado a los manifestantes para protestar en contra de la elección de Villanueva, que han calificado como un "fraude constitucional".
Ante esta situación, las consignas de los trabajadores cambiaron, y pasaron a los gritos para pedir la dimisión de Villanueva y la convocatoria a una nueva elección del directorio.
Las quejas en contra del oficialista Partido Liberación Nacional (PLN) abundaron entre los manifestantes, que calificaron la acción de sus diputados como autoritaria e inválida.
El candidato a la presidencia del Congreso por el bloque opositor, Juan Carlos Mendoza, del Partido Acción Ciudadana (PAC), salió del Congreso y se unió a los manifestantes para protestar en contra de lo ocurrido en la sesión solemne de votación.
"Ha sido un golpe violento a los trabajadores. Hoy cuando vienen a hablar de sus necesidades se encuentran con que se ha roto la institucionalidad (...) llamamos a todos los trabajadores a unirse a este movimiento", declaró Mendoza.
Por su parte, el diputado del Frente Amplio (FA), José María Villalta, también se unió a los manifestantes y afirmó que "hoy los dictadores se han quitado su careta", refiriéndose a los diputados oficialistas.
"Hoy sabemos de que están hechos estos dictadorzuelos de segunda que se quieren adueñar de la Asamblea Legislativa. Estamos ante un golpe de Estado de las mafias corruptas que solo creen en la democracia cuando pueden manipular los votos para perpetuarse en el poder", señaló.
"Es muy grave lo que está pasando, debemos mantenernos en las calles, esta marcha ya no es por el día del trabajador, sino para frenar este golpe de Estado", añadió Villalta.
Por su parte, el secretario de la Asociación Nacional de Empleados Públicos y Privados (Anep), Albino Vargas, resaltó que si no se corrigen los hechos de hoy en el Congreso, los sindicatos analizarán la posibilidad de declarar una huelga general.