Marines estadounidenses mataron ayer a disparos a dos niños iraquíes e hirieron a otros nueve civiles en un control de carretera en la ciudad de Nasiriya, al sur de Irak, informó la BBC.
Según los marines, el suceso se produjo cuando dos vehículos en los que viajaban civiles iraquíes no pararon en el control y los soldados pensaron que podía tratarse de un atentado suicida.
De acuerdo con el corresponsal de la cadena británica, los marines finalmente no encontraron armas o explosivos en los vehículos en los que viajaban los civiles.
Un portavoz de las fuerzas estadounidenses, el capitán Jay Delarosa, aseguró que los marines “lamentan profundamente” el incidente.
Por otra parte, dos soldados estadounidenses han muerto y numerosos civiles iraquíes están heridos tras una explosión, al parecer accidental, registrada en un depósito de municiones en Bagdad, informó la cadena de televisión “Al Yazira”.
La cadena, que citó a testigos presenciales, dijo que la explosión se produjo en un barrio de Uteifiya, al noreste de Bagdad, y produjo graves daños en la zona, incluida la destrucción total o parcial de 20 viviendas.
Los soldados se encontraban dentro de un vehículo blindado que quedó carbonizado, dijeron los testigos.
Por otra parte, EU ha convocado para el martes en la ciudad de Nasiriya, en el sur de Irak, una reunión de líderes iraquíes y representantes de Washington para discutir el futuro político del país, anunció ayer el Departamento de Estado.
“Se celebrará en Nasiriya el próximo martes día 15”, dijo en rueda de prensa el portavoz del Departamento, Richard Boucher.
Por otra parte, el presidente de EU reconoció ayer que no sabe si Sadam Hussein está vivo o muerto, pero destacó que lo importante es que “ya no está en el poder” en Irak.
Bush, en sus primeras declaraciones tras la entrada de las tropas de EU en el centro de Bagdad y la declaración de la caída del régimen de Husein, señaló que la guerra aún no ha acabado.