Un total de 9.700 colegios electorales abrirán sus puertas el domingo en Kazajistán para recibir a unos 9,2 millones de votantes, que determinarán el reparto de los escaños en el Parlamento de ese país centroasiático.
"El Estado ha creado todas las condiciones para la celebración de unas elecciones abiertas, limpias, transparentes y competitivas. Ha sido garantizado el cumplimiento de la ley durante toda la campaña electoral", declaró el presidente de Kazajistán, Nursultán Nazarbáyev, que desde hace dos décadas gobierna el país.
Mientras, por primera vez en la historia de esa antigua república soviética al menos dos fuerzas políticas formarán la cámara baja del Parlamento, según la nueva legislación electoral.
Las legislativas del domingo, al igual que la mayoría de los anteriores comicios parlamentarios, se convocan de manera anticipada después de que en noviembre pasado, a petición de los diputados, se disolviera la cámara baja.
Argumentaron entonces su postura con la necesidad de celebrar nuevas elecciones antes de que la segunda ola de la recesión económica, vaticinada por muchos para este año, azote al país centroasiático.
De ser así, según los expertos, aumentan las probabilidades de que se produzcan protestas antigubernamentales semejantes a las que sacudieron la ciudad de Zhanaosen en diciembre, con un balance de 16 muertos y más de un centenar de heridos.
A raíz de aquellos disturbios, protagonizados por los petroleros descontentos con el nivel de sus salarios y condiciones de trabajo, el Tribunal Constitucional del país prohibió celebrar las legislativas en esa inestable región.
Sin embargo, el presidente Nazarbáyev vetó la decisión del máximo órgano judicial y autorizó la celebración de los comicios bajo el estado de excepción, decretado tras los enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad.
Son ocho las formaciones que concurren a estos comicios anticipados, aunque ninguna de ellas aparece con la mínima posibilidad de desafiar a la oficialista Nur Otán, el partido del máximo mandatario del país.
Las fuerzas políticas que aspiran a regir los destinos del país en los próximos cinco años además de Nur Otán son el empresarial Akzhol, el Partido Social Democrático Nacional (PSDN), el Partido Comunista Popular (PCP), el democrático Adilet, el Partido de Patriotas (PP) y el social democrático Auil.
Según encuestas del Instituto de Estudios Políticos kazajo realizadas una semana antes de que arranquen los comicios, Nur Otán ganará las elecciones con el 80,9 por ciento de los votos, Akzhol obtendrá el 7,5 por ciento, el PSDN el 4,1 por ciento y los comunistas el 3,9 por ciento de los sufragios.
Adilet logrará el 1,2 por ciento, el PP el 0,7 por ciento y Auil solo el 0,4 por ciento.
En vísperas de las legislativas, el partido Rujaniyat (Espiritualidad) fue expulsado de la carrera por violaciones de la legislación electoral.
Además, la postulación de esa formación se vio dificultada por discrepancias internas entre sus miembros.
Decenas de candidatos promovidos por diferentes formaciones fueron borrados de las listas de partidos por ocultar sus ingresos, según la Comisión Electoral Central (CEC) de Kazajistán.
"Las violaciones son (...) miles y miles de dólares, terrenos, departamentos, coches, ocultamientos de fundaciones de empresas", explicó Bajit Meldéshev, jefe de la CEC, citado por la agencia RIA-Nóvosti.
Nazarbáyev ocupó la jefatura del Partido Comunista de Kazajistán en 1989 y después se convirtió en el primer y único hasta ahora presidente del país, que proclamó su independencia de la URSS el 16 de diciembre de 1991.