El jefe del Gobierno de la ciudad de Buenos Aires y principal opositor al Ejecutivo de Cristina Kirchner, Mauricio Macri, afirmó hoy que está trabajando en "organizar una propuesta que recupere la esperanza y el entusiasmo" de los argentinos y poner así "límite a los abusos del kirchnerismo".
El político argentino, jefe de la coalición conservadora Propuesta Republicana (PRO), se encuentra estos días en Madrid en el marco de su primera visita a España como jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires desde que tomó posesión en diciembre de 2007.
En una entrevista con Efe, Macri destacó que no descarta presentarse como candidato a las elecciones presidenciales de 2011, aunque aseguró que la decisión de quién encabezará la candidatura de la oposición se decidirá más adelante.
Existen otros dos dirigentes de la oposición que también han expresado su interés en ser candidatos a los comicios y suceder a Kirchner: Francisco de Narváez y Felipe Solá.
Macri destacó que su compromiso es con Argentina, pero que actualmente trabaja desde Buenos Aires con "mucho orgullo y honra" para conseguir que los ciudadanos vivan mejor.
"El objetivo final es que nuestro país salga adelante", dijo, antes de apostillar: "Tengo un compromiso de trabajo para organizar una propuesta que recupere la esperanza y el entusiasmo de la gente" y "la candidatura se verá mas adelante".
Subrayó que el "desafío" es que haya una oposición unida. "Unirnos aquellos sectores de la oposición que tenemos más coincidencias que diferencias", añadió.
"Los argentinos ya han dicho que no quieren más este tipo de Gobierno tan confrontativo", apuntó Macri, en referencia a las últimas citas electorales en las que ha ganado la oposición.
El también ex presidente del club de fútbol Boca Juniors explicó que en su visita a España ha transmitido tanto a los políticos como a los empresarios con los que se ha reunido que el pasado 28 de junio "terminó el ciclo kirchnerista y comenzó una nueva etapa, que va a estar con todas las fuerzas a partir de 2011".
Se refería Macri a las elecciones legislativas que se celebraron el 28 de junio y en las que el peronista disidente Francisco de Narváez y el mismo se impusieron al oficialismo en los dos principales distritos electorales de Argentina.
En las reuniones que ha mantenido con empresarios de Gas Natural, Repsol, NH Hoteles o BBVA, entre otros, Macri les animó a seguir invirtiendo en Argentina.
El jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires calificó de "desafortunados" los años de Gobierno tanto de Nestor Kirchner como de su mujer, Cristina.
"Nos han aislado del mundo, existe un nivel de confrontación interno muy grande, una pérdida de confianza de todos los sectores en el Gobierno y del mundo en el país. Eso nos ha llevado a parar muchas inversiones, que han preferido irse a Brasil, Chile, Perú o Colombia", agregó.
Mostró su convicción en que la oposición ganará en 2011 y aseguró que a partir de entonces cambiarán "todo". "Vamos a vincularnos con el mundo, a tener unas relaciones amigables, empezando por Brasil y siguiendo por España", aseveró.
También buscarán un acuerdo estratégico a largo plazo con China que, dijo, es un país "muy complementario" con Argentina.
Tras criticar que el matrimonio Kirchner se haya enriquecido en sus años de Gobierno frente al empobrecimiento de la población, informó de que a partir de diciembre el peronismo gobernante perderá la mayoría parlamentaria tras el revés que sufrió en junio pasado.
"Haremos un esfuerzo de coordinación para poner el límite a los abusos del kirchnerismo", matizó.
Así, la oposición incidirá en una mayor independencia del sistema judicial, un sistema de información económica transparente y poner "racionalidad" en la nueva Ley de Medios.
"Podemos transformarnos también en grandes productores de alimentos y de minerales, y de esa manera generar más de cinco millones de puestos de trabajo en menos de diez años. Eso daría una solución definitiva a todos los problemas de pobreza", agregó.
Mauricio Macri también criticó las relaciones que Argentina tiene actualmente con los países vecinos.
"Salvo con Venezuela, que es el que no deberíamos, con los demás tenemos unas relaciones formales o tensas. No están en su mejor momento, pero se van a recuperar después de 2011", precisó.
También abogó por mejorar las relaciones con España, que se encuentran, opinó, "en un momento de bajo nivel".
Señaló que en la reunión que mantuvo con empresarios españoles le trasladaron su "desilusión respecto a lo que ha pasado en Argentina, pero con un alud de esperanza de que a partir de 2011 cambie".