Era la primera vez que un Papa venía a suelo istmeño. El Papa predicó en el entonces Estadio Revolución. Habló sobre el sentido cristiano en la familia.
MIENTRAS el Papa recorría diversos países de Centroamérica, en Panamá se esperaba con ansias su arribo el sábado 5 de marzo de 1983. Así lo demuestran los titulares de los periódicos impresos en esa época.
El diario el Matutino titularía el martes 1 de marzo de 1983, a cuatro columnas "37,000 campesinos verán a Juan Pablo II" haciendo alusión a la congregación de obreros que se reunirían con el Papa en el Estadio Revolución, hoy Rommel Fernández.
Grandes titulares, acompañados de un despliegue fotográfico, narraban día tras día el peregrinar del "Mensajero de la Paz" por Centroamérica.
Era todo un acontecimiento y los medios de comunicación aprovechaban cada segundo de los días previos a la llegada para informar con ingenio y creatividad. El actual gobernador de la provincia de Panamá, Erich Rodríguez Auerbach puede dar cuenta de ello.
El 2 de marzo el diario Crítica publicó en portada "Todo Panamá palpita por llegada del Papa", la nota fue firmada por el entonces reportero de ese periódico.
Diariamente se reportaba el paso del Sumo Pontífice por Costa Rica y Nicaragua, se desplegaban en anuncios y noticias las horas que faltaban para la gran visita.
También ese día, El Matutino tituló "Júbilo y optimismo en la capital e interior por la llegada del Papa" igualmente en la página 6-B: "Sin precedentes participación popular en los actos del Papa". "
El diario desplegó los pareceres de los dirigentes de las iglesias Ortodoxa, Episcopal y Evangélica, quienes se mostraron complacidos por la visita.
El jueves 3 de marzo los medios impresos dieron cuenta de la gran movilización de cientos de panameños del interior del país hacia la capital dispuestos a darle la bienvenida al ilustre visitante y recibir de él su bendición.
El mismo día de su llegada todos los periódicos desplegaron fotos del Santo Padre que cubrían todas las portadas y que por primera vez aparecían a color. La palabra más difundida ese día fue "Bienvenido".
Y es que el Papa movilizó a cientos de panameños de todos los estratos sociales y tendencias religiosas del país. Su mensaje tendiente a reafirmar el ecumenismo entre las iglesias cristianas, tal como lo quiso Jesucristo (Jn. 17,21), fue bien recibido.
A 24 horas de su llegada los diarios locales vaticinaban una importante participación del pueblo panameño. Era indiscutible, los ciudadanos habían prestado atención al llamado de las autoridades eclesiales y gubernamentales de vestir no sólo sus casas sino su espíritu de júbilo ante la visita del prelado de Roma.
El sábado 5 de marzo, el país quedó prácticamente paralizado cuando a eso de las 9:35 a.m. el vuelo de ALITALIA procedente de Costa Rica arribó al Aeropuerto Omar Torrijos Herrera.
Las emisoras le comunicaron al país de su llegada, y las iglesias repicaron las campanas. Los conductores hicieron sonar sus bocinas. Fue un momento histórico en Panamá.
Por todos los sitios en donde el Papa pasó durante las 12 horas que estuvo en Panamá, recibió muestras de amor.
El recibimiento, tal como vaticinaron los medios de comunicación, fue apoteósico. Pero, si algo hay que destacar de ese histórico acontecimiento, es que para la grey de la Iglesia Católica la visita a Panamá marcó una diferencia con respecto al recorrido que hizo el "Mensajero de la Paz" por Centroamérica.
Incluso el propio Nuncio Apostólico, en ese momento, José Sebastián Laboa (q.e.p.d.) expresó que si había un país donde el Santo Padre podía prescindir del Papamóvil ese era Panamá y así lo hizo por unos minutos a su llegada al Estadio Revolución. Abordó un vehículo más pequeño sin protección.
Medios siguieron de cerca su peregrinar
Más de mil periodistas nacionales y extranjeros cubrieron la llegada del Papa a suelo istmeño. Su visita a Panamá formó parte de su "viaje apostólico a Centroamérica", que hizo entre el 2 y 9 de marzo.