La canciller de Alemania, Angela Merkel, subrayó hoy en la cumbre de la ONU sobre los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que el buen gobierno es imprescindible para lograr el desarrollo económico y el progreso social.
"El desarrollo sostenible, al igual que el económico y el progreso social es impensable sin el buen gobierno y el respeto a los derechos humanos", dijo Merkel ante el plenario de la reunión, que concluye mañana y a la que asisten representantes de 192 países, entre ellos 140 jefes de Estado y de Gobierno.
Además, subrayó que "hay que aceptar que la responsabilidad primaria de que el desarrollo está en manos de los países en desarrollo. En ellos está hacer que la ayuda sea o no efectiva. El apoyo al buen gobierno es una ayuda en sí misma".
La mandataria alemana señaló que aunque "la teoría es simple, más difícil es trasladarlo en consecuencias políticas", además de subrayar que ahora, diez años después de haber fijado los ODM, "hay que admitir que no se lograrán en 2015".
"Los objetivos son válidos y deben ponerse en marcha con rigor. Ese debería de ser el principal compromiso de esta cumbre", dijo Merkel, que admitió que aunque ha habido progresos en la consecución de esas metas, también hay diferencias tanto a nivel individual como regional, en especial en el África subsahariana.
Los ODM fijados en 2000 para alcanzar quince años después son erradicar la pobreza extrema y el hambre, lograr la escolarización primaria universal, fomentar la igualdad de género, reducir la mortalidad infantil, mejorar la sanidad materna, combatir el virus del VIH y el sida, asegurar la sostenibilidad ambiental y desarrollar una asociación global para el desarrollo.
Los líderes adoptarán mañana un documento elaborado en las últimas semanas en el que se subraya que lograr los ocho ODM en 2015 es todavía algo que se puede hacer, pero también admite que hay muchos retrasos en algunas áreas.
Merkel se refirió igualmente a que la crisis económica y financiera global empeora las perspectivas para las regiones más vulnerables.
Señaló que "no hay duda de que se puede mejorar la eficacia de los instrumentos de la política de desarrollo", al tiempo que indicó que para ella "la solución es obvia". "Se necesitan más resultados, y en ese sentido creo que la financiación basada en los resultados es una vía prometedora", agregó.
La mandataria alemana afirmó que la ayuda exterior al desarrollo "sólo puede ser una contribución a los recursos nacionales, pero no los sustituye", al tiempo que puntualizó que "la ayuda al desarrollo no puede durar indefinidamente. El objetivo es usar los limitados recursos de forma efectiva y la manera de hacerlo es mediante el buen gobierno".