México, país que ostenta la Secretaría pro témpore del Grupo de Río, tratará que en la próxima cumbre de 2010 surja un nuevo organismo que, por encima de diferencias "políticas" e "ideológicas", permita "encontrar soluciones latinoamericanas" a los problemas regionales, informaron fuentes oficiales.
"No podemos dejar que América Latina se atomice", declaró hoy a Efe la subsecretaria de Relaciones Exteriores de la cancillería mexicana, Lourdes Aranda, a propósito de la reunión, que se celebrará los días 22 y 23 de febrero en Cancún, en el Caribe mexicano.
Según la viceministra mexicana, la nueva institución, que impulsa el presidente Felipe Calderón, aspira a superar escenarios de "polarización" como los que surgieron tras el golpe de Estado del pasado 28 de junio en Tegucigalpa contra el presidente Manuel Zelaya.
América Latina "no puede por ningún motivo" dar la espalda a la posibilidad de "encontrar la paz juntos, y no hay por qué llegar a confrontaciones" si se pueden encontrar soluciones comunes, señaló la alta funcionaria mexicana.
Aranda insistió en que la mediación del presidente de Costa Rica, Óscar Arias, en la crisis hondureña no logró el éxito por falta de voluntad entre las partes.
Precisó que "es muy importante" que EE.UU. entienda que el nuevo organismo no sería una instancia creada contra los intereses de Washington sino basada en "la posibilidad de tener una diplomacia discreta" y "callada" entre los países de América Latina y el Caribe.
"Estamos muy conscientes del peso y de la importancia de EE.UU. en la región, pero también del rechazo de muchos de los países" a esa papel, aseguró la viceministra mexicana.
Aranda señaló que, de consolidarse ese mecanismo, lo importante sería impulsar la búsqueda de soluciones basadas en el diálogo.
"Es difícil pero sabemos que hay interés y voluntad", agregó la funcionaria.
A dos meses de la cumbre llamó a todos los países a que acudan "con voluntad de avanzar, de trabajar, de respetar nuestras diferentes posiciones" y reconocer que hay "diferentes pasos y velocidades" a las que se quiere ir, pero a la vez y en "voluntad de diálogo" compartida.
"Asumimos que es un reto grande. Somos optimistas pero también realistas", dijo la funcionaria, quien adelantó que, si en la próxima cumbre no se logra crear este nuevo organismo, México seguirá "trabajando en ello".
En un primer balance de su país como secretario Pro Témpore del grupo, posición que asumió en marzo de 2008, consideró que esa labor había sido todos estos meses "difícil" pero "exitosa".
Durante ese período se concretó el ingreso de Cuba a esta organización.
Creado en 1986, el Grupo de Río está formado por Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, la Comunidad del Caribe (Caricom), Colombia, Costa Rica, Chile, Cuba, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Guayana, Haití, Honduras, Jamaica, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay y Venezuela.