Miles de personas abarrotaron hoy el templo de Santa Rosa de Lima para acudir a los tradicionales rituales religiosos en homenaje a la primera santa de América.
En un día festivo no laborable, los limeños acudieron en masa hasta el templo, ubicado en el centro histórico de Lima, para depositar en el conocido "pozo de los deseos" sus cartas y notas con peticiones para la santa.
Jóvenes, ancianos y niños peregrinaron desde el amanecer hasta el santuario, donde formaron gigantescas colas que continuaban por la noche, en medio del humo del incienso y vendedores de estampas religiosas y comida típica.
Muchas personas buscaron ingresar al templo para agradecer a la santa, pero la mayoría intentaba acceder al patio de la que fue su casa para depositar sus cartas con pedidos de salud, trabajo, súplicas por personas fallecidas y agradecimientos.
A pesar de que este año el Arzobispado de Lima señaló que los pedidos también podían hacerse por internet, los fieles volvieron a peregrinar y a demostrar su devoción por la santa, patrona de América y Filipinas, así como de las enfermeras y de la policía peruana.
Santa Rosa de Lima, bautizada Isabel Flores de Oliva, falleció en 1617, a los 31 años, tras una vida mística y fue canonizada por el Papa Clemente X en 1671.