El ministro brasileño de Planificación, Paulo Bernardo, dijo hoy que, de ser elegida como presidenta del país el próximo 31 de octubre, es posible que Dilma Rousseff deba hacer un moderado ajuste fiscal, informó la prensa digital.
"Dilma no tendrá que hacer el ajuste que hubo en los primeros años del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuando había riesgo inflacionario. Es evidente que si tiene que hacer un ajuste fiscal, lo hará. Creo que hay que hacerlo, pero no sería algo importante, no hay riesgo inflacionario", señaló Bernardo.
El titular de la cartera de presupuesto indicó a la edición en internet del diario O Estado de Sao Paulo que ese moderado ajuste por parte de un eventual gobierno de la candidata del oficialista Partido de los Trabajadores (PT) contribuirá para bajar la tasa de interés.
Bernardo, apuntado para ocupar el Ministerio de Presidencia en caso de una victoria de Rousseff, criticó también la política fiscal propuesta por el candidato opositor José Serra, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB).
Para Bernardo, las promesas de Serra de bajar los tipos de interés y aumentar el salario mínimo "no cierran las cuentas" y se refirió también a las consecuencias de una política cambiaria diferente.
"Tenemos una tasa de cambio flotante. Pero Serra está de novio con la idea de fijar el precio del dólar frente al real. Eso tiene un costo, sin contar que abrirá la puerta a los rumores del mercado, a la especulación", aseveró Bernardo.
En los últimos días el Gobierno brasileño ha adoptado una serie de medidas y pensado en implementar otras para contener la fuerte apreciación del real ante el dólar, que llegó esta semana al menor nivel en los últimos dos años al ser negociado en el tipo de cambio comercial a 1,6 reales para la venta.