EL CARÁCTER "determinado y tenaz" del Papa Juan Pablo II ha influido en su largo pontificado, muy ligado al mundo actual.
Será recordado por haber reorganizado la Iglesia Católica tras la crisis que estalló en los años 60, cuando se comenzaron a aplicar las reformas adoptadas por el Concilio Vaticano II, consideradas demasiado radicales por algunos.
Escribió 14 encíclicas, tres de las cuales estuvieron consagradas a cruciales temas socio-económicos y en las que defendió la causa de los pobres.
Su primera encíclica fue en 1979 y fue sobre los derechos humanos, mientras que la última, en 2003, trató sobre la eucaristía en su relación con la iglesia.
También publicó un nuevo catecismo y presidió numerosas manifestaciones multitudinarias en varios lugares del mundo, en particular en Roma.