El presidente de Bolivia, Evo Morales, defendió hoy la modernización de las Fuerzas Armadas (FFAA) que prevé realizar su Gobierno con un crédito ruso ante posibles "provocaciones" externas.
El mandatario señaló durante un acto por el 199 aniversario del Ejército boliviano que están "muy avanzados los trámites" para obtener un crédito de 100 millones de dólares del Gobierno de Rusia con el cual se modernizará y equipará a los militares.
Morales sostuvo que el plan de equipamiento "no es para humillar al pueblo boliviano ni será para provocar a los países vecinos".
"Bolivia es un país pacifista que no va a provocar a nadie, pero también frente a la agresión, frente a la provocación, tenemos todo el derecho de defendernos como país, como pueblo y como Estado. Es obligación del Gobierno nacional modernizarnos para defendernos si hubiera alguna provocación de algún país vecino", dijo.
Anunció que está garantizado el desembolso de otros 40 millones de dólares de un crédito chino para el Comando de Ingenieros del Ejército.
Agregó que las Fuerzas Armadas son para defender "la unidad del país, el territorio nacional y sus recursos naturales", por lo que es obligación del Estado equiparlas "en bien del pueblo boliviano".
Paraguay ha expresado su preocupación por el plan de equipamiento de las Fuerzas Armadas bolivianas, a pesar de que el Gobierno de Morales insiste en que no está en una carrera armamentista.
Por otra parte, Morales reiteró hoy sus críticas al acuerdo militar entre Colombia y Estados Unidos al señalar que este último usará las bases para "provocar, controlar" a los países de América Latina y "saquear" los recursos naturales de la región.
Dijo no sentirse arrepentido de haber expulsado en 2008 al entonces embajador de EE.UU. en Bolivia, Philip Goldberg, y a la DEA, la fuerza antidrogas estadounidense.
"Como ya no pueden en Bolivia, convierten a Colombia en una base militar de Estados Unidos", apuntó.
Morales criticó el pasado lunes 9 el acuerdo militar firmado entre Colombia y Estados Unidos, si bien consideró que la lucha contra este documento tiene que ser "democrática", en alusión al llamado del presidente venezolano, Hugo Chávez, a los militares y civiles de su país a "prepararse para la guerra".
Chávez aclaró posteriormente que su polémico llamamiento del domingo era a "prepararse" para defender a Venezuela de la "amenaza" que a su juicio supone el acuerdo para que militares estadounidenses usen bases en territorio colombiano.
El acuerdo Colombia-EE.UU. será debatido en una cumbre de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA) que se celebrará en Cuba el 14 y 15 de diciembre, según dijo recientemente el canciller de Bolivia, David Choquehuanca, si bien no se descarta llamar a una reunión extraordinaria del bloque.