El presidente de Bolivia, Evo Morales, evaluó hoy su Gobierno con los productores de coca de la zona central del Chapare, a quienes pidió comprometerse en la defensa de su "revolución".
Morales se reunió con el vicepresidente, Alvaro García Linera, ministros de Estado y dirigentes campesinos para evaluar los tres años de su Gobierno, que se cumplen el próximo 22 de enero.
El mandatario, que sigue siendo máximo líder sindical de los cocaleros del Chapare, criticó que algunos dirigentes del sector se planteen solo apoyarlo, en lugar de comprometerse más en la defensa de sus reformas sociales y políticas.
"No se trata de apoyar a Evo Morales, se trata de defender este proceso revolucionario. Si no entendemos eso (...) todavía no estamos preparados para derrotar al imperio y a los enemigos internos y externos", dijo el gobernante.
Morales propuso que el debate, que continuarán por varias horas más, analice no solo los problemas de la coca o tierra que afectan a los campesinos, sino la forma de fortalecer "esta revolución democrática y cultural".
"Evo es pasajero, Evo es momentáneo. Por tanto, todos tenemos que defender este proceso con Evo y sin Evo", subrayó el gobernante indígena que está en una campaña a favor de la aprobación de una nueva Constitución que será sometida a un referendo el 25 de enero y con la que prevé refundar Bolivia.
Este proyecto fue concertado con parte de la oposición para poner fin a la crisis que afectó al país en agosto y septiembre pasado, pero es rechazado por los gobernadores de cuatro de los nueve departamentos con el argumento de que no recoge sus aspiraciones autonomistas.
La evaluación del Gobierno de Morales continuará el próximo martes con sus ministros en la ciudad central de Cochabamba.