El Gobierno del presidente boliviano, Evo Morales, lamentó hoy "la perdida de numerosas vidas humanas" en el conflicto que vive Libia desde la semana pasada y abogó por una solución pacífica, al "margen de cualquier injerencia externa".
Un comunicado del ministro de Exteriores de La Paz hace "un llamado al gobierno (del dictador Muamar el Gadafi) y al pueblo libio a realizar todos los esfuerzos necesarios para que a través de medios pacíficos se pueda resolver la crisis política desatada".
Medios bolivianos recuerdan hoy que Morales, antes de llegar a la Presidencia, cuando solo era dirigente de los sindicatos de productores de coca, recibió del líder libio el "Premio Gadafi de Derechos Humanos", con un aporte económico de 50.000 dólares.
Morales estableció relaciones diplomáticas con Libia en agosto del 2008 y poco después asistió a la conmemoración de los 39 años del régimen de Gadafi, del que se ha mostrado amigo.