El último rey de la hermandad de músicos y cantores dominicanos de la Cofradía del Espíritu Santo, Juan Pío Brazobán, murió hoy por complicaciones derivadas de una operación y rodeado de miembros de su grupo, declarado por la UNESCO "Patrimonio oral e intangible de la Humanidad".
Brazobán, de 107 años, falleció en un centro médico de Villa Mella, municipio al oeste de Santo Domingo donde vivió toda su vida y en el que heredó el trono de la Cofradía de manos de su padre.
La salud del anciano líder folclórico se deterioró rápidamente tras sufrir hace dos días la amputación de uno de sus pies, informó a Efe Josefina Tavárez, gestora cultura de los Congos de Villa Mella, como es conocida popularmente la Cofradía.
"La muerte de don Pío es un duro golpe para los Congos, que ya perdieron hace un par de años a su capitán, Sixto Minier", afirmó Tavárez, quien destacó el valor cultural del grupo.
El sepelio de Brazobán se efectuará mañana, pero antes los Congos de Villa Mella le rendirán un tributo con canciones de atabales y bailes, tal y como acostumbran tras la muerte de uno de sus miembros.
La Cofradía del Espíritu Santo de los Congos de Villa Mella es considera "significativa" muestra del valor de las costumbres y tradiciones que los esclavos africanos llevaron al Nuevo Mundo y en especial a la isla de Santo Domingo.
El reconocimiento de la UNESCO en 2001 fue interpretado como un paso importante para la preservación de los Congos.