El movimiento Mujeres de Blanco, de Bolivia, realizó hoy una marcha pacífica en la ciudad oriental de Santa Cruz para exigir respeto a la libertad y los derechos humanos, ante lo que consideran una persecución del Gobierno de Evo Morales en contra de los opositores.
El Comité Cívico Pro Santa Cruz, que reúne a instituciones políticas, económicas y sociales de ese departamento, invitó mediante un comunicado a todas las mujeres "para hacer conocer su voz de protesta contra los abusos del Gobierno boliviano".
Vestidas de blanco, decenas de mujeres, que en su mayoría pertenecen al Comité Cívico Femenino cruceño, respondieron al llamado y se apostaron en el atrio de la catedral de Santa Cruz con carteles que demandaban "respeto al estado de derecho" y "paz, democracia y libertad".
La presidenta del Comité Cívico Femenino, Ana María Zankys, explicó a Efe que el movimiento se reúne todos los días miércoles por la tarde desde hace cuatro semanas en la catedral, "bajo los principios universales de paz, de libertad, de respeto a los derechos humanos".
"Es un movimiento sin agresión, sin provocación, sin discurso, no tiene nombre ni apellido, lo hacemos por todos y cada uno de nosotros, defendiendo la libertad y los derechos humanos que están siendo trastocados por todo lo que está ocurriendo", dijo.
Señaló que las casi 300 mujeres que se han sumado a la iniciativa eligieron el blanco porque "simboliza la paz y la libertad" y aseguró que su movimiento coincide con el de Las Damas de Blanco de Cuba "porque ellas luchan por lo mismo".
Desde 2003 Las Damas de Blanco, que se identifican por vestir de este color como símbolo de paz, realizan reuniones, protestas y marchas en las calles de La Habana con gladiolos en las manos para reclamar la liberación de sus familiares, condenados a penas de hasta 28 años de cárcel.
El Comité Cívico de Santa Cruz ha acusado varias veces al Ejecutivo boliviano de realizar acciones al margen de las normas para "amedrentar" a quienes considera sus opositores, lo cual ha sido negado por las autoridades.
Las principales críticas de estos sectores se deben a las detenciones y acusaciones por parte del Gobierno de Morales y de la Fiscalía hacia líderes políticos y empresariales de Santa Cruz que tendrían vínculos con la supuesta banda terrorista desarticulada el año pasado en esa región.
El caso detonó el 16 de abril de 2009, cuando la policía abatió a tres extranjeros en un hotel de Santa Cruz y detuvo a otros dos miembros de la supuesta banda que, según la Fiscalía y el Ejecutivo, iba asesinar al presidente Morales y promover la separación de esa región con milicias armadas.