El presidente electo de Uruguay, José Mujica, mantuvo hoy la primera reunión conjunta con los ministros que conformarán su gabinete para trazar los ejes de acción y la agenda de trabajo para los primeros meses de su Gobierno.
Mujica, que asumirá el poder el próximo 1 de marzo, se reunió con sus ministros en dos bloques: el productivo, compuesto por los responsables de Economía, Ganadería, Turismo e Industria; y el social, en el que estuvieron presentes los titulares de Educación, Vivienda, Salud Pública y Desarrollo Social.
El vicepresidente electo, Danilo Astori, explicó a los medios tras las reuniones que la idea era "discutir las grandes líneas" de acción del futuro Gobierno.
"Los grandes lineamientos están identificados y asociados a nuestro contenido programático, a los compromisos que asumimos durante la campaña electoral, y ahora se trata de darles forma, ubicándolos en el tiempo, teniendo en cuenta las posibilidades que presente el país en materia de recursos, fiscal y financiera", dijo Astori.
Estas líneas de trabajo quedarán más ajustadas en la próxima reunión de estos grupos de trabajo, que será la primera semana de febrero y cuyos objetivos estarán "muy claros", indicó el vicepresidente electo.
De estas reuniones también surgió la idea de que el nuevo Gobierno celebre el Consejo de Ministros una vez cada quince días, explicó a la salida de la reunión la futura ministra de Desarrollo Social, Ana Olivera.
La idea es que la próxima Administración alternará sus reuniones plenarias con las reuniones de distintos bloques de trabajo ministerial.
Así, el Gobierno quedará dividido en varios bloques en función de su área de actuación que se reunirán de forma independiente para complementar las labores del Consejo de Ministros, en una actividad que será coordinada por el Ministerio de la Presidencia, de futura creación.
El nuevo Gobierno dirigido por Mujica asumirá el próximo 1 de marzo y en él estarán representados todos los sectores que conforman el Frente Amplio, una heterogénea coalición de centro izquierda en la que conviven desde la democracia cristiana hasta ex guerrilleros tupamaros.