El 11 de septiembre de 2001, el terror sacudió el corazón de Occidente. Las Torres Gemelas reducidas a escombros y el Pentágono seriamente dañado fueron las imágenes del peor ataque sufrido por Estados Unidos en sus más de doscientos años de historia. La respuesta se materializó en una guerra en Afganistán.
Los atacantes se dividieron en cuatro grupos de secuestradores, cada uno de ellos con un piloto que se encargaría de pilotar el avión una vez ya reducida la tripulación de la cabina. Los dos primeros aviones fueron el Vuelo 11 de American Airlines y el Vuelo 175 de United Airlines que fueron estrellados contra las torres gemelas del World Trade Center.
El tercer avión secuestrado fue el Vuelo 77 de American Airlines que impactó contra la esquina del Pentágono en Virginia. El cuarto avión, que fue el Vuelo 93 de United Airlines, no alcanzó ningún objetivo, ya que los pasajeros y tripulantes intentaron recuperar el control y, debido a eso, se estrelló en un campo abierto, en Shanksville, Pensilvania.
Los ataques dejaron 2,973 víctimas, incluyendo 246 muertos en los cuatro aparatos estrellados (ninguno de los pasajeros de los aviones secuestrados sobrevivió).
Dentro de las Torres Gemelas cerca de 2,602 personas fallecieron, mientras que 125 personas fallecieron dentro del edificio del Péntagono.
Motivos.
Según las investigaciones oficiales del Gobierno estadounidenses, los ataques cumplían con la intención declarada de Al Qaeda, expresada en la fatwa de 1998 de Osama bin Laden, y sus otros líderes.
Dicha fatwa lista tres “crímenes y pecados” cometidos por los estadounidenses en opinión de sus autor: El apoyo a Israel, Ocupación militar de la península arábiga por EE.UU. y la agresión estadounidense contra el pueblo de Irak.
Efectos.
No cabe duda que los ataques tuvieron un impacto significativo en los mercados estadounidense y mundiales.
La economía estadounidense entró en una fase de recesión a finales de 2001, después de una década de crecimiento prácticamente ininterrumpido.
Salud.
Con la caída de las Torres Gemelas se diseminaron materiales que han provocado varias enfermedades entre los miembros de equipos de rescate y reconstrucción que trabajaron en la Zona Cero.
Los efectos se han extendido también a la salud de los habitantes del Bajo Manhattan y la cercana Chinatown.