La alerta sanitaria inicial la decretó el Servicio Nacional de Sanidad Agropecuaria de Honduras (Senasa), durante dos meses, del 1 de julio al 31 de agosto.
En represalia, México aplicó el 14 de agosto un arancel del 20% al camarón hondureño, pese a los reclamos de los productores locales, que alegan que la medida es contraria al Tratado de Libre Comercio firmado por esa nación con Centroamérica. El director del Senasa, Heriberto Amador, dijo en rueda de prensa que ``nuestra determinación está fundamentada en los recientes hallazgos en las fincas mexicanas del Síndrome de Mortalidad Temprana''. El mal afecta a por lo menos el 42% de los cultivos de camarón de la región noroeste de México, que abarca 50.000 hectáreas, y ha causado pérdidas superiores a los 75,6 millones de dólares.
Unas 21.100 hectáreas están bajo investigación epidemiológica de las autoridades mexicanas.