Los alemanes retornarán hoy a las urnas para elegir a sus diputados en el Parlamento Federal (Bundestag), por cuarta vez desde la reunificación del país en 1990.
En total, 61.2 millones de ciudadanos con derecho al voto podrán elegir entre los 3,542 candidatos a legisladores que postulan en estos comicios, según la Oficina Federal Electoral de Alemania.
En tanto, la campaña electoral quedó cerrada ayer, quedando la incertidumbre sobre los resultados de los comicios de hoy, en los que el canciller socialdemócrata (SPD), Gerhard Schroeder, parece tener una leve ventaja sobre su retador demócrata cristiano (CDU/CSU), Edmund Stoiber.
Ambos concluyeron con vibrantes discursos sus respectivos actos políticos finales, Schroeder en Dortmund y Stoiber en Berlín. El canciller exhortó a sus correligionarios a continuar apoyando a su gobierno socialdemócrata-verde para concluir la transformación y la modernización del país, comenzadas hace cuatro años.
El candidato demócrata cristiano pidió el apoyo del electorado alemán para poner fin a una alianza "rojo-verde" que está llevando al país a la ruina, con el estancamiento económico y la persistente desocupación (9.6% de la población activa).
Pese a que Schroeder trató de bajar el perfil de la discusión interna sobre una eventual intervención militar en Irak, el tema volvió sorpresivamente al primer plano de la atención pública con las polémicas declaraciones de la ministra de Justicia, Herta Daeubler-Gmelin.
Una gran incógnita domina la víspera de las elecciones. Los pronósticos de intención de voto en favor del SPD (37.5%) y de la CDU/CSU (37%) son tan ajustados, que tanto Schroeder como su rival Stoiber han redoblado las exhortaciones para que acudan en gran número a las urnas. Ninguno de los dos grandes partidos alemanes podrá alcanzar la mayoría absoluta sin el concurso de una coalición.