Uno de los seis rebeldes abatidos por el Ejército colombiano en un paraje rural era el “hombre de confianza” de Jorge Briceño Suárez, alias “Mono Jojoy”, el jefe militar de las FARC.
Se trata de Héctor Rubio Ramírez, alias “Pingüino”, acusado de reclutar menores de edad y de perpetrar “atentados”.