Las autoridades estadounidenses concedieron a la AP la más extensa visita permitida hasta ahora a la cárcel de Guantánamo, incluyendo acceso a unos 50 detenidos, algunos de ellos ubicados en una nueva cárcel de máxima seguridad, durante una gira de dos días.
Observando a través de vidrios reflejantes y con el sonido desconectado, la AP también presenció tres interrogatorios, incluido uno en una parte del campamento reservado para detenidos que se cree poseen importante información contra grupos terroristas internacionales.
No había guardias armados presentes en los interrogatorios, y oficiales indicaron que nunca se usaban guardias armados durante esas sesiones. Según los oficiales, cada detenido es generalmente interrogado dos veces por semana, con sesiones que duran entre dos y un máximo de 15 horas por día.
Las escenas mostradas a una periodista de AP y a un fotógrafo eran muy distintas a las de Abu Ghraib, la prisión administrada por Estados Unidos en Irak donde algunos soldados fueron acusados de maltratar a detenidos. Pero las técnicas de interrogación usadas aquí fueron recomendadas en Abu Ghraib por el ex comandante del centro de detención de Guantánamo, teniente general Geoffrey Miller, y críticos se han preguntado si esa no es una indicación de que también aquí se registraron abusos.
Miller y otros funcionarios han negado que algún detenido en Guantánamo haya sido maltratado.
"Se trata de un medio ambiente totalmente distinto", según el general Jay Hood, que sustituyó a Miller. "A nosotros no nos están atacando todos los días".
Dos de los interrogatorios observados por AP fueron en el centro normal de detención de Camp Delta. El otro interrogatorio fue observado en Camp 5, donde se hallan encarcelados presuntos líderes y prisioneros que se cree tienen mucha información sobre terrorismo.
Los primeros detenidos llegaron en un avión de carga hace dos años y medio. La mayoría fueron capturados en los campos de batalla de Afganistán, acusados de vínculos con el derrocado régimen Talibán, o con la red terrorista Al Qaeda.
La Corte Suprema de Estados Unidos dictaminó la semana pasada que 595 presos de 42 países -de los cuales 592 están retenidos sin acusación alguna y sin contar con defensa legal- tienen el derecho a presentar sus casos ante tribunales estadounidenses.
A la mayoría de los detenidos no se les ha informado sus nuevos derechos, ni del escándalo en Abu Ghraib.
Las críticas al campamento de Guantánamo comenzaron desde que fue abierto y se divulgaron fotografías de presos maniatados en lo que grupos de derechos humanos compararon con jaulas.
Cruz Roja y otros grupos han denunciado que la prolongada detención sin proceso alguno daña la salud mental de los detenidos.