El fiscal general Jesús Cardenal abrió un nuevo frente en la campaña para prohibir la existencia del partido Batasuna, vinculado al grupo separatista vasco ETA, y la policía clausuró ayer más locales de la entidad.
Cardenal dijo que presentará una demanda judicial la próxima semana ante el Tribunal Supremo para exigir que el partido, con unos 900 representantes elegidos por voto directo a nivel estatal, regional y municipal sea proscrito por colaborar con los terroristas etarras.
Estados Unidos, la Unión Europea y el estado español consideran a ETA una organización terrorista. El Batasuna es ampliamente considerado el brazo político de la ETA, pero lo niega.
El gabinete del presidente del gobierno, José María Aznar presentará ante el máximo tribunal una demanda paralela la próxima semana después que el Parlamento aprobó el lunes recomendar la proscripción.
Cardenal dijo a los periodistas tras una reunión de cuatro horas con los fiscales del estado que todos los hechos, todos los argumentos legales y pruebas fueron cuidadosamente examinados y estamos convencidos de su éxito"".
Agregó que una de las razones es la negativa de Batasuna a condenar el atentado del 4 de agosto cometido por ETA con un coche bomba que mató a una niña de 6 años y a un hombre de 57 en una localidad playera levantina. La demanda menciona además las fotos de los etarras convictos de homicidio colocadas en las fachadas de los ayuntamientos dominados por Batasuna y sus concejales.
Aunque legalmente el gobierno de Aznar podría haber presentado el pedido de proscripción por su cuenta, el jefe de gobierno dijo que deseaba primero una votación parlamentaria para ilustrar el amplio respaldo a la medida.
Si el Tribunal Supremo falla en favor de la prohibición, Batasuna será el primer partido político prohibido desde la dictadura del general Francisco Franco de 1939 a 1975.
Mientras tanto, la policía continuó clausurando locales de Batasuna en el país vasco por orden del juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, que suspendió las actividades de la entidad por tres años por su presunta complicidad con los terroristas.
No hubo enfrentamientos con los proetarras durante esas clausuras. El martes, centenares de manifestantes chocaron con la policía antes de que la fuerza pública clausurara las oficinas de Batasuna en Bilbao, San Sebastián y Vitoria.
Batasuna sostiene que los ataques de ETA, que desde que empuñó las armas en 1968 ha asesinado a más de 836 personas, obedecen a la negativa del gobierno a conceder la independencia al país vasco. El partido prometió continuar su lucha por la independencia.
En tanto, Batasuna mantiene abierta su sede en Francia, frente al cierre que están sufriendo sus locales en España como consecuencia de la orden de suspensión de sus actividades. No obstante, sus dirigentes no tienen intención alguna de abandonar el País Vasco (norte de España).
En una actualización de su página de internet (www.batasuna.org), Batasuna publicó un comunicado de prensa en el que figura como dirección de la coalición la oficina de su diputado europeo Koldo Gorostiaga, en la calle des Cordeliers en Bayona, en el País Vasco francés, en el suroeste del país vecino.