Un tren de ocho vagones del metro de Chicago descarriló la madrugada de ayer en la estación del Aeropuerto Internacional O’Hare, uno de los más transitados de Estados Unidos, hiriendo a 32 personas a bordo.
Los primeros vagones avanzaron por encima del andén y luego sobre una escalera mecánica, y alcanzaron el primer nivel.
Pese a lo aparatoso del descarrilamiento en la línea azul, nadie sufrió heridas de gravedad, informó el jefe de bomberos de Chicago, José Santiago.
Se evitó una catástrofe enorme gracias a que el accidente ocurrió a las 2:50 de la madrugada en una estación que normalmente está llena de personas que viajan entre el centro de Chicago y el principal aeropuerto de la ciudad.
Denise Adams, una pasajera en el tren accidentado, dijo al diario Chicago Sun-Times que escuchó un ruido muy fuerte durante el impacto.