A.Central requiere cambios estructurales
El narcotráfico en Centroamérica "ha corrompido a algunas de las instituciones públicas.
Centroamérica necesita una "receta propia" para hacer cambios estructurales e institucionales que reduzcan su vulnerabilidad ante el crimen organizado y sus muchas manifestaciones, entre ellas el tráfico de drogas, que la ha convertido en la región más violenta del mundo.
"El problema en Centroamérica es de gobernabilidad", afirmó hoy en entrevista con Acan-Efe el miembro de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), Francisco Thoumi, al presentar en Panamá un informe regional anual sobre el estado de la lucha contra las drogas.
Los países de América Central, donde viven casi 46 millones de personas, la mayoría en la pobreza, debe buscar vías para "hacer cambios institucionales y estructurales, para que las tensiones que producto de la modernización no los lleven a ser horriblemente vulnerables a las drogas, a la corrupción y a otros crímenes", afirmó Thoumi.
Según el informe de la JIFE correspondiente a 2012, el creciente poder de los grupos de narcotráfico es proporcional al aumento de la corrupción y los homicidios en Centroamérica, lo que ha convertido a la región en la más violenta del mundo.
Aunque en la región de América Central y el Caribe se cultiva cannabis y opio en cantidades pequeñas, el principal riesgo está en su condición de zona de tránsito de cocaína desde América del Sur hacia Estados Unidos, señaló el organismo del sistema de Naciones Unidas.
Añadió que el narcotráfico en Centroamérica "ha corrompido a algunas de las instituciones públicas, desbordadas en varios casos ante los recursos desplegados por las organizaciones de traficantes".
A juicio Thoumi, el grave problema que existe en la región por el tráfico de estupefacientes solo reflejan síntomas de una cantidad de problemas sociales no resueltos frente a la modernización, el consumismo y la globalización.
Por ello, los países centroamericanos deben producir esos cambios estructurales e institucionales a partir de una "receta propia", que se adapte a las característica particulares que ha adquirido en el crimen organizado en la región.
Desde el exterior, los centroamericanos pueden recibir recomendaciones de buenas prácticas, que indudablemente pueden ayudar al alcanzar el fin último, como es el combate al crimen organizado y sus al menos "23 diferentes tipos" de manifestaciones, dijo Thoumi.
"Estamos enfrentados a este drama en la que las organizaciones criminales están muy diversificadas, por ello es necesario que se lleve la acción en la dirección correcta", resaltó.
Thoumi, que presentó el informe regional de la JIFE ante representantes del Ministerio Público panameño, delegados diplomáticos y de organizaciones internacionales, resaltó que en los últimos años América Central y el Caribe se han convertido en importantes zona de tránsito del tráfico de cocaína.