El nuevo presidente ucraniano firmó un pacto comercial y económico con la Unión Europea (UE), acercando su golpeada nación a la órbita europea y disgustando a Rusia, que advirtió sobre consecuencias no especificadas.
El presidente Petro Poroshenko, radiante de felicidad, calificó el acuerdo como “quizás el día más importante para mi país” desde que se independizó de la Unión Soviética en 1991. Simultáneamente, los líderes de la UE resolvieron no imponer de inmediato más sanciones a Rusia por desestabilizar el este de Ucrania.