EL GOBIERNO de Sri Lanka firmó ayer un acuerdo de cooperación con la rebelión tamil sobre la distribución de la ayuda a los sobrevivientes del tsunami de diciembre pasado, declaró un responsable gubernamental.
El acuerdo, que provocó la semana pasada la disolución de la coalición en el poder, fue objeto de varios meses de negociaciones secretas entre los Tigres de Liberación del Eelam Tamil (LTTE) y el gobierno de la presidenta Chandrika Kumaratunga.
El tsunami del 26 de diciembre causó 31,000 muertos y un millón de desplazados en Sri Lanka, sobre todo en las zonas del norte y del este controladas por los guerrilleros del LTTE.
Casi 30,000 personas fueron dadas por desaparecidas en Indonesia tras el "tsunami", pero el reencuentro de un padre con su hija casi seis meses después ha devuelto la esperanza a muchos familias.
En tanto, la organización estadounidense "Save The Children" y UNICEF tienen una base de datos con 1,968 niños registrados como huérfanos y hasta ahora 140 han sido reunidos con sus padres o familiares cercanos.
Según el Gobierno, la cifra de menores que han perdido a uno o a los dos padres asciende a 5,270.
Acuerdo sobre ayuda a víctimas del tsunami
Los donantes exigían que los dos campos se entendieran antes de desbloquear millones de dólares de ayuda.