LA JORNADA de reflexión de las elecciones generales rumanas estuvo marcada ayer por el eco de las acusaciones de la oposición de un posible fraude del gubernamental Partido Social Demócrata (PSD) y las especulaciones de la prensa de un "posible escenario ucraniano".
Estas especulaciones continuaron pese a que el líder de la oposición, Traian Basescu, ha asegurado en una emisión televisada que, si los resultados indican una victoria clara del PSD, "me voy a casa a dormir".