Familiares de algunos de los 69 reos que murieron el sábado pasado en la granja penal de La Ceiba, costa caribeña de Honduras, acusaron a los policías de masacrar a las víctimas, tras asegurar que algunos de los heridos fueron rematados por las autoridades y otros se salvaron al hacerse los muertos.
“Algunos de los reos quedaron con vida, pero los remataron los policías; otros se salvaron porque se hicieron los muertos”, aseguró a la prensa Ana Machado, madre de Juan Carlos Machado (24), uno de los fallecidos en el motín.
Ernesto Reyes, quien recibió varios disparos, aseguró que los responsables de la masacre son los policías y los “paisas”, como llaman a los reos que no pertenecen a la M-18. En el penal había 565 reclusos.