Las obras del monumento a las víctimas del Holocausto de Berlín entraron ayer en la recta final con la ceremonia de cobertura de aguas, y se espera poder inaugurarlo en el sexagésimo aniversario del final de la II Guerra Mundial, en mayo del año que viene.
El presidente del Parlamento alemán, Wolfgang Thierse, y el arquitecto estadounidense Peter Eisenman celebraron ayer, el acto simbólico de colocación de la techumbre sobre el centro de información que quedará integrado en el conjunto.
"No será un monumento amable, sino un lugar de reflexión", indicó Thierse, respecto al diseño elegido para ese memorial, formado por 2,751 columnas de diversas alturas, sobre un gran solar de 19,000 metros cercano a la Puerta de Brandeburgo.
El objetivo del complejo monumental es rendir homenaje a los seis millones de judíos asesinados por el nazismo. El monumento ha cumplido con la cita de la cobertura de aguas "como un ejemplo de puntualidad, calidad y dedicación de todos los implicados en esa obra", señaló el presidente del Parlamento.
La inauguración está prevista para el 9 de mayo de 2005, un día después del 60 aniversario de la Capitulación del Tercer Reich, enfatizó Thierse.
Eisenman recordó que el monumento no sólo es de gran relevancia "para su arquitecto, el presidente del Parlamento o el pueblo alemán", sino "para el mundo entero".
El monumento contará con un centro de información, bajo tierra, que recogerá la historia alemana entre 1933 y 1945.
Con la inauguración del monumento se consuma un proyecto surgido en 1988 por iniciativa de la periodista y escritora berlinesa Lea Rosh con el apoyo de numerosos intelectuales.