La adolescente mexicana Jesica Santillán, que fuera sometida a un segundo transplante de corazón y pulmón en una semana, ha sufrido un grave e irreversible daño cerebral, dijeron ayer funcionarios del hospital Duke.
Los médicos descubrieron, un día después de la segunda operación de transplante, que la joven de 17 años de edad padecía una inflamación y una hemorragia en el cerebro. "Ayer después del transplante, teníamos mucha esperanza"", dijo la doctora Karen Frush, directora de servicios médicos infantiles del hospital de la Univeridad de Duke. "Pero ahora, la inflamación que tiene en el cerebro es grave, y tememos que sea irreversible", dijo.