El Gobierno estadounidense le está pidiendo a la mitad de su población y a la industria alimentaria que disminuyan drásticamente la ingesta diaria de sal, como parte de nuevas guías nutricionales.
Por primera vez, el Departamento de Agricultura y el de Servicios Humanos y de Salud, que emiten nuevas orientaciones cada cinco años, están recomendando una reducción en el consumo de sodio a un poco más de la mitad de una cucharilla.
Esta recomendación es en particular para la población que tiene 51 años o más, a todos los afroamericanos y a cualquiera que desee mejor su salud.
Se ha sabido que el consumo excesivo de sodio aumenta el riesgo de padecer de presión arterial alta, apoplejías y otros problemas, pero reducir la cantidad de sal no será fácil.