La aerolínea Spanair que perdió un avión la semana pasada en Madrid cuando despegaba, consideró cambiar de aparato en el último momento debido a un problema mecánico, pero a la postre decidió que despegara y el avión acabó estrellándose, dijo la ministra de Fomento, Magdalena Álvarez, que compareció ante una comisión parlamentaria.
Una de los sobrevivientes del accidente, Ligia Palomino Riveros, dijo a The Associated Press el pasado fin de semana, que cuando el avión regresó a la puerta de embarque por el problema de indicador, llegaron dos autobuses y pensó que serían trasladados.