Los afganos han pagado unos US$2.500 millones en sobornos durante los últimos 12 meses, una cantidad equivalente a un cuarto del PIB de Afganistán.
El año pasado, más de la mitad de la población tuvo que pagar al menos una vez un soborno a un funcionario del Gobierno.
Las cifras las dio a conocer este martes la oficina de Crimen y Drogas de Naciones Unidas (UNODC, por sus siglas en inglés) en un informe en el que señala que la corrupción es el mayor problema en ese país.
El informe, que se basa en entrevistas a 7.600 personas, señala que más del 60% está más preocupado por este fenómeno que por la inseguridad o el desempleo.
La organización explica que la mayoría de los sobornos se hicieron a la Policía, jueces y políticos.