El Gobierno de Argentina admitió hoy que siente "frustración" ante la decisión del sector agropecuario de continuar con las protestas y pidió "cordura" a los dirigentes rurales para retomar el diálogo.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, dijo que en el Gobierno hay una "mezcla de sentimientos de asombro, frustración, indignación y dolor", pues creía que los productores agropecuarios "volverían al diálogo".
Las cuatro patronales rurales resolvieron extender hasta el próximo miércoles sus protestas en contra del nuevo esquema de impuestos a las exportaciones de granos, al tiempo que solicitaron una reunión "urgente" con la presidenta argentina, Cristina Fernández.