El presidente peruano, Alan García, garantizó la gobernabilidad pese a la eventual pérdida de apoyo a su Partido Aprista en el Congreso por parte de las fuerzas fujimoristas tras la extradición de Alberto Fujimori.
"Veo que tanto la inversión privada como la pública están creciendo mucho y la gobernabilidad está asegurada", opinó el presidente García en una entrevista con Radio Programas del Perú (RPP).
Las dudas sobre una eventual crisis de gobernabilidad se posaron en el escenario peruano después de un cruce de declaraciones entre García y la hija del extraditado, la congresista Keiko Fujimori.
El mandatario calificó a Fujimori como "enemigo caído" y a su gobierno como "dictadura", a lo que la legisladora respondió que el supuesto "maltrato" que está recibiendo su padre ha "malogrado las buenas relaciones" con el gobierno.
En un intento por devolver la calma, García consideró "natural" la primera reacción de los fujimoristas.
Sobre la posibilidad de que el grupo fujimorista retire en el Congreso su apoyo al gobierno Aprista, que carece de mayoría, García aseguró que la "experiencia política" primará frente a la "situación política".