Una llamada anónima que anunció la instalación de una bomba alteró ayer la normalidad del Palacio de los Tribunales en Santiago, donde la Corte Suprema estudiaba la eventual aplicación de una amnistía en favor de ex agentes de la dictadura chilena de Augusto Pinochet.
Pese al anuncio, los tribunales no fueron evacuados y la Segunda Sala reanudó las audiencias, para resolver si aplica o no la amnistía a la cúpula de la DINA (Dirección de Inteligencia Nacional), la Policía secreta que operó durante el régimen del general Pinochet.
Si la Corte ratifica la decisión del juez, militares retirados quedarán expuestos a penas de cárcel, pero si aceptan la amnistía quedarán cerrados numerosos procesos por los más de 3,000 muertos y desaparecidos.