El primer ministro designado de Irak, Iyad Alaui, pidió ayer que el pueblo iraquí ayude a restablecer la seguridad en el país, mientras se anunciaba la creación de una comisión de la ONU para organizar los comicios de enero próximo.
Alaui hizo esa petición en el primer mensaje que dirige a la nación desde la designación el pasado martes del Gobierno de transición que asumirá el poder a fines de mes.
En tanto, la Policía iraquí detuvo a un adjunto del islamista Abu Mussab Zarqaui, considerado como el "sospechoso número uno" de una serie de atentados en Irak desde la caída del régimen de Sadam Hussein, informó ayer la coalición.
"La policía iraquí detuvo el 30 de mayo aquí, a Omar Baziyani, un terrorista conocido, sospechoso de asesinato", afirmó la coalición dirigida por Estados Unidos en un comunicado.
Zrquaui, por cuya captura se ofrecen 10 millones de dólares, está considerado como el "sospechoso número uno" de una larga lista de atentados en Irak".